Quintana Roo, del infierno verde
a la esperanza verde

Desde las épocas en que los terrenos al sur de la Península eran considerados como un "infierno verde" para los insurrectos contra el gobierno federal de Porfirio Díaz, hasta los modernos tiempos en que, gracias a la visión de muchos, el hoy Estado de Quintana Roo se ha convertido en una "esperanza verde" sustentada por el turismo, se sufrieron múltiples problemas, así como grandes éxitos.

El primer gran paso que se da para la conformación de lo que hoy conocemos como Quintana Roo provino del mismo general Díaz, presidente constitucional, quien en el año de 1902 crea, por medio del decreto 18, el Territorio y reforma el Artículo 43 de la Constitución de 1857.
Para algunos historiadores este hecho significaba una forma de mejorar el control sobre la etnia maya, la que desde el Siglo 18 se refugia en la espesa selva como consecuencia de la llamada Guerra de Castas.

Para los campechanos y yucatecos, en cambio, significó la pérdida de grandes extensiones de selvas maderables, fuente importante de la economía de aquellas épocas y de nuestros días.

La división territorial se realizó siguiendo como base "la línea divisoria que, partiendo de la costa norte del Golfo de México, sigue el arco del meridiano 87 grados, 32 minutos (longitud oeste de Greenwich), hasta su intersección con el paralelo 21 y de allí continúa a encontrar el paralelo que pasa por la Torre Sur de Chemax, 20 kilómetros al oriente; y llegando después al vértice del ángulo formado por las líneas que dividen los estados de Yucatán y Campeche, cerca de Put, desciende al Sur hasta el paralelo límite de las repúblicas de México y Guatemala".

Con esta descripción, se crea una nueva entidad a la que se dota de 50 mil 843 kilómetros cuadrados, que en un principio se divide en cinco municipios.
Pero poco dura la alegría, ya que a menos de 11 años este primer Territorio de Quintana Roo es desmembrado. El 10 de junio de 1913 en Piedras Negras, Coauhila, el entonces primer jefe de gobierno, Venustiano Carranza, decreta la desaparición del Territorio, ante las fuertes presiones de grupos de poder de los estados vecinos, anexándolo íntegramente al estado de Yucatán.

Sin embargo, esta desaparición del Territorio de Quintana Roo duró sólo dos años, pues el mismo Venustiano Carranza, el 25 de junio de 1915, "recapacita" ante la fuerte rebelión yucateca contra su gobierno y las diversas quejas de los ya pobladores quintanarroenses, en su mayoría de origen maya. Esta nueva conformación del Territorio tiene su reconocimiento oficial en la Asamblea Constituyente de Querétaro, en 1917.

Desde estos años hasta 1930, Quintana Roo no sufrió mayores problemas que los limítrofes, sobre todo con el estado de Campeche, ante la supuesta ambigüedad del decreto porfirista de creación de este Territorio.

Pero, el 14 de diciembre de 1931, el presidente Pascual Ortiz Rubio lanza desde el Castillo de Chapultepec, antigua casa presidencial, el decreto por medio del cual, una vez más, Quintana Roo desaparece, ahora dividiéndose en dos partes, integrándose una a Campeche y la otra a Yucatán.
Este nuevo desmembramiento del suelo quintanarroense se da ante la fuerte presión que ejercen grupos de poder de Campeche, quienes a través de su senador, Pablo Emilio Sotelo Refil, presentan una iniciativa para la reforma al Artículo 43 Constitucional.

La propuesta es apoyada en el seno del Congreso de la Unión por todos los estados, a excepción de la fracción parlamentaria del estado de Tamaulipas, según consta en un documento elaborado por el Poder Legislativo tamaulipeco. En este documento, se solicita a las demás legislaturas estatales no apoyar esta determinación, sin que se conozca la verdadera voluntad de los moradores del Territorio de Quintana Roo, y sin que se sepa fehacientemente la población total que tenía éste, además de que sugiere a las legislaturas que se haga un plebiscito.

Si bien esta negativa de la fracción tamaulipeca no tiene eco, la minuta tuvo un peso específico al momento de la conversión del Territorio a Estado, ya que se incluye entre la serie de documentos que conforman la crónica de su existencia.

A partir de esta disgregación, la tercera que sufría en menos de 30 años el Territorio de Quintana Roo, surgió un movimiento de inconformidad entre los ya arraigados habitantes quintanarroenses, los que se agruparon cívivamente en el denominado Comité Pro-Territorio de Quintana Roo, que meses más tarde obtendría sus primeros frutos.
Aún antes de la aprobación del decreto con el que el presidente Pascual Ortiz Rubio desaparece el Territorio de Quintana Roo en diciembre de 1931, entre los ciudadanos quintanarroenses  --ya con arraigo-- se genera un gran descontento, que produjo que en octubre de ese mismo año, en la ciudad de Payo Obispo, hoy Chetumal, uno de los mayores movimientos sociales, que a la postre permitieron recobrar el status de Territorio.

Este movimiento conformó el 6 de octubre de 1931 el Comité Pro-Territorio de Quintana Roo, que en su sesión constitutiva, llevada a cabo en el cine Juventino Rosas, elige como su presidente al doctor Enrique Barocio Barrios.

El Comité tiene como objetivo llevar a cabo las gestiones necesarias para que el decreto de desaparición de Quintana Roo no tenga efecto, y así se evite la anexión de las partes correspondientes a los estados de Campeche y Yucatán.

Los principales puntos en contra que enfrentaron los integrantes del comité fueron las legales, ya que no se justificaba la creación de un Territorio cuando en 1930 la población quintanarroense significaba apenas el 0.06 por ciento del total nacional, además de los fuertes intereses económicos que veían tanto campechanos como yucatecos. Sin contar la falta de atención del Presidente a sus demandas.

Así, de 1931 a 1934 se llevan a cabo diferentes actividades, entre las que destaca la histórica reunión del 12 de enero de 1934 con el general Lázaro Cárdenas del Río, quien en ese momento era el candidato a la Presidencia de la República por el Partido Nacional Revolucionario (PNR).
En esta reunión, celebrada en la entonces ciudad de Payo Obispo, Campeche, los integrantes del Comité Pro-Territorio le dan a conocer al general Cárdenas las diferentes anomalías e intereses, tanto de núcleos de poder de Campeche como de Yucatán, que presionaron al Congreso de la Unión, y al mismo presidente Pascual Ortiz, para que Quintana Roo se dividiera en dos.

En esta reunión, tras escuchar Lázaro Cárdenas las peticiones y protestas, se compromete ante los presentes a, de llegar a ser electo presidente, retornar a Quintana Roo el status de Territorio. Y en efecto, el 14 de enero de 1935, el recientemente electo y protestado presidente de la República, Lázaro Cárdenas del Río, retorna a Quintana Roo su calidad, con el mismo territorio y dimensiones que en 1902 Porfirio Díaz le había otorgado.

Pese a que el objetivo del Comité Pro-Territorio de Quintana Roo se cumplió, los integrantes de éste sabían que la supervivencia del contradecreto presidencial se daría sólo con el trabajo de sus hombres, aunque nunca dejó de pesar por la mente de muchos la posible conversión del Territorio en Estado, sobre todo años después (1954-1967), cuando los políticos locales, al sentirse relegados, solicitaron por medio de diferentes organismos sociales que los gobernadores del Territorio fueran quintanarroenses y no "impuestos desde el centro".

Esta nueva movilización civil de varios organismos sociales da como consecuencia la firma de un convenio, que entre sus puntos principales propugnaba por el establecimiento del municipio libre en el Territorio y la conformación como Estado libre y soberano de Quintana Roo, con la misma extensión geográfica con el que fue creado en 1902.

Para el profesor Ignacio Herrera Muñoz, cronista de la ciudad de Chetumal, en un manuscrito sobre la historia de Quintana Roo, uno de los principales hombres que fomentó la idea de que los quintanarroenses se gobernaran por sí solos y fueran los dueños de su propio destino fue Javier Rojo Gómez, quien fuera gobernador del Territorio en 1967.

Sin embargo, es hasta el 2 de septiembre de 1974 cuando el entonces titular del Ejecutivo federal, Luis Echeverría Alvarez, envía al Congreso de la Unión la iniciativa de creación de los estados número 30 y 31, Quintana Roo y Baja California Sur, que el 8 de octubre de 1974 --fecha de la publicación de las reformas al Artículo 43 Constitucional en el Diario Oficial de la Federación-- fueran elevados a la categoría de estados libres y soberanos.

Con esto, Quintana Roo adquirió más que el simple derecho a ser gobernado por sus propios hombres, pues además emprendió el desarrollo de una corta pero fructífera historia y con un futuro enorme por delante que día a día se consolida, pero que, asimismo, compromete a continuar con la labor de crecimiento que emprendieron sus forjadores.